ChemSex

 

Viernes 30 de Marzo de 2018

 

ChemSex

 

 

Los datos obtenidos en el último estudio sobre ChemSex en la ciudad de Barcelona (Fernández, 2017) establecen que el 65 % de hombres que practican ChemSex padecen Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y dos tercios han sufrido una Infección por Transmisión Sexual (ITS) en el último año. Añadiendo a estos datos un perfil de usuario de ChemSex hombre y policonsumidor.


En lo que respecta a la actualidad del fenómeno para la ciudad de Barcelona, de ChemSex en la última jornada de Stop Sida en noviembre de 2107, titulada “ChemSex: dos años de respuesta comunitaria", sobre sexo y drogas en la comunidad gay”, en la que se presentó su primer estudio a nivel estatal “Estudio sobre las necesidades de un grupo de hombres que practican ChemSex en la ciudad de Barcelona” (Fernández, 2017), que establece que los motivos para hacer ChemSex son muy diversos e incluyen "intensificar el placer, desinhibirse sexualmente, aguantar físicamente más tiempo o buscar momentos de intimidad emocional". En lo que refiere a la duración de las prácticas, el 42% de los encuestados mantienen sesiones de ChemSex con una duración de 24 horas y el 21% lo hacen durante 48h, y el 50% de los hombres encuestados tenían ChemSex una vez por semana, seguidos del 17% que lo hacían más de una vez a la semana y el 17% que mantenían relaciones sexuales con drogas más de una vez al mes.


Lo cual evidencia el consumo de drogas para asumir la duración de estas prácticas, que según como recoge el resumen ejecutivo del Informe Mundial sobre Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas sobre la Droga y el Delito (UNODC) (Organización de la Salud, 2016), se puede constatar como un fenómeno universal que cursa con evidencia científica y sitúa el consumo de droga mundial en la franja de edad de 15 a 65 años. Según este informe, en lo que respecta a la epidemia que acompaña a estas prácticas, 12 millones de personas son consumidoras por vía endovenosa y de éstas el 14% son portadores del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el 4% de hepatitis C; una panorámica que UNODC constata desde el área de Salud, como inaceptable y evitable.

 

Desde un plano más local, en Catalunya la situación actual de epidemiología relacionada con el consumo de drogas es descrita por la el informe anual del Sistema de Información sobre Drogodependencias de Cataluña (SIDC) (Generalitat de Catalunya, 2016), que sitúa la edad media de los casos notificados es: para los usuarios de heroína los 38 años, para las personas usuarias de cocaína los 37 años, para las personas usuarias de tabaco los 47 años, para las personas usuarias de cannabis los 27 años, para las personas usuarias de alcohol las 45 años y para el resto de drogas (no especificadas los 40).

 

Estas prácticas de conductas sexuales y de consumo de sustancias, según Fernández (2017) se ubican en la ciudad de Barcelona en: las conocidas como “fiestas de sexo”, en casas privadas, locales comerciales de sexo (relacionado con las fiestas “Circuit”) o en solitario mediante el uso de pornografía (en pareja, tríos y grupos abiertos o cerrados), estableciendo contacto a través de páginas de contacto, geolocalización y aplicaciones móviles y de WhatsApp.

 

En lo que respecta al plano online desde donde se convocan las sesiones de ChemSex y donde se establecen los contactos entre hombres gais para buscar sesiones largas de sexo acompañadas de drogas, según Fernández (2016), las palabras que éstos establecen como buscadores son “morbo y vicio”, en la que “morbo” alude a la búsqueda de excitación y desinhibición sexual, así como a la realización de ciertas prácticas sexuales (por ejemplo, fetichismos) y la palabra “vicio”, en el colectivo gay, ha pasado a ser casi un sinónimo de droga y/o consumo de drogas; de modo que “morbo y vicio” sería el equivalente de lo que en inglés quiere connotar el término ChemSex.

 

Desde la reducción de daños el fenómeno de ChemSex se considera problemático y no problemático (Fernández, 2016) ya que el paso del uso experimental al abuso, lo marca el tiempo de exposición a esta práctica y sus riesgos asociados, los cuáles aumentan exponencialmente afectando a la cotidianidad de la persona y sus hábitos de vida para querer continuar de fiesta (quedando excluidas de esta práctica el “salir de marcha” o el “polvo express”); marcando estos estados individuales las acciones de reducción de daños preventivas y de gestión de riesgos y placeres.

 

Ello no dista de las políticas de drogas en reducción de daños que analiza Romana (2008), como preventivas en primera instancia y desde la reducción de daños de forma más específica dentro de esta prevención; siendo clave la participación de las personas que hacen uso de drogas como elemento clave de la eficacia en el proceso preventivo. Destacando la reducción de daños aplicada a la prevención en contextos de ocio (Romana, 2008), resultando útil tanto para poblaciones consumidoras como no consumidoras, pero obteniendo efectos más deseados en población consumidora.

 

La necesidad de implementar este proyecto para abordar el fenómeno ChemSex en la ciudad de Barcelona en su escenario lúdico de participación ciudadana nacional e internacional, surge de evidenciar según el último estudio de “HCV reinfection incidence and spontaneous clearance rates in HIV-positive men who have sex with men in Western Europe” (Ingiliz, Martin, Rodger, Stellbrink, Mauss, Boesecke C, et al. (2017), la incidencia de reinfección tras tratamiento y el repunte de VIH en colectivo gay, que pone de manifiesto el fracaso de las actuales estrategias de prevención y la necesidad de intervenciones preventivas específicas dirigidas a los hombres gais, bisexuales y otros HSH con y sin el VIH en situación de riesgo elevado de hepatitis C.
Este estudio europeo, comparte el perfil epidemiológico de persona usuaria de ChemSex existente en Barcelona según el estudio de Fernández (2017), sumándose a ello, que en España a diferencia de otros países no se han llevado a cabo campañas de prevención de salud pública alertando a los hombres gais, bisexuales y a otros HSH, sobre el riesgo de transmisión sexual de la hepatitis C.

 

Las sustancias más consumidas son la cocaína, GHB, mefredona,poppers, ketamina, metanfetamina, anfetamina, y medicamentos para la disfunción eréctil.  

 

Lo que debemos concluir es que la prevención es más que necesaria. 

 

(Información sustraída del proyecto "El cuando y con quién es cosa tuya, el cómo te lo decimos aquí", elaborado en Enero del 2018 por Aguilera Mart?nez, Pen?lope; Duran Esteban, X?nia; Guinot Navas, Cristina;  Hern?ndez Moreno, Estefan?a;  Zambruno Montesinos, Laura y la autora de www.drogodependencias.info, Carreño Gutiérrez Celia.

 

 

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